Seducidos por el potencial de la D.O. Toro, el abogado escocés Grant Stein y su mujer, Anne, fundaron la bodega Estancia Piedra en la pasada década de los noventa. Para poner en marcha este proyecto eligieron uno de los mejores pagos de la zona. Su paraje Estancia Piedra acoge la mayor propiedad de viñedo viejo de la D.O. Toro: 35 hectáreas de viñas de tinta de Toro, plantadas –casi todas- en 1968 sobre suelos de arcilla, arena y caliza, en el valle que forman los ríos Duero y Guareña. Un valioso patrimonio vitícola dividido en diferentes parcelas atendiendo a la heterogeneidad de los suelos.
Las naves de elaboración se sitúan a escasos metros del viñedo, donde se aplican las más modernas técnicas enológicas para conseguir vinos que se han ganado el aplauso del sector. Vinos que resaltan el carácter varietal de las variedades tradicionales de Toro. La bodega ofrece además un amplio programa de actividades para el enoturista.