Intensidad y potencia son las dos principales cualidades que definen a Sotorrondero 2022, un magnífico coupage de garnacha y syrah elaborado por Jiménez-Landi, bodega referente de la pujante D.O. Méntrida.
Serving temperature
Type of wine
Region
Grape variety
30% Syrah, 70% Garnacha tinta
Type of barrel
Barricas y fudres de roble francés
Type of bottle
Burgundy Bottle
Barrel aging time
12 meses
Capacity (cl)
75
Sotorrondero 2022 toma prestado su nombre del paraje que lo vio nacer. Y es que, el vino más accesible de Jiménez-Landi tiene su origen en ese emplazamiento homónimo, que refleja a la perfección la tipicidad del viñedo de esta bodega mentridana.
Concretamente en la elaboración de este Sotorrondero 2022 se emplearon uvas de garnacha (70%) y syrah (30%), de cepas de 45 años de edad (garnacha) y 12 años (syrah), cultivadas en ecológico, en suelos arenoso-graníticos, a una altura entre los 630 y 850 metros sobre el nivel del mar. Una vez, seleccionados los mejores frutos, la vinificación de los mismos contempló su premaceración en frío durante cuatro días, la fermentación alcohólica con levaduras autóctonas y a temperatura controlada entre 15 y 22 grados y la crianza del vino obtenido durante 12 meses en barricas de roble francés y fudres.
Si hay una bodega que haya apostado por la recuperación y la reinterpretación de la garnacha en el centro peninsular, esa es, sin duda Jiménez-Landi. Sus elaboraciones, de reducida producción, apuntaladas sobre esta variedad, desde la práctica de una viticultura ecológica y biodinámica, se sitúan en la cima de la D.O. Méntrida por su altísima calidad y su perfil fresco y elegante.
Owned by the Jiménez-Landi family, the current history of this winery began in 2004 with the launch of a new project based on the reinterpretation of garnacha in a historic cultivation area: the Sierra de Gredos. Moving away from concentrations and power, Jiménez-Landi focused on showcasing the freshest, most elegant, and subtle profile of garnacha. International recognition would soon follow.
The high scores awarded by Robert Parker enabled this small winery with limited productions to achieve success abroad before gaining recognition within our own country.
The commitment to organic and biodynamic agriculture and the artisanal rigor in production are other hallmarks of a winery that champions natural practices: manual harvesting, grape stomping by foot, fermentations with native yeasts, minimal use of sulfur, and aging in large barrels to preserve the wine's personality to the fullest.